Se busca
Caminaba cerca de un parque viéndolos a todos. Paseándose por la vida como si nada, como si todo estuviera previsto. Caí en la cuenta de que este mundo ya tiene suficientes personajes ridículos, como para sentarme a escribir algunos más.
Construir un personaje es una tarea complicada. Tu creación tiene que ser más interesante que la gente de la vida real, pero no puede despegarse mucho de ella porque entonces resulta inverosímil. Tiene que entretener al lector y, si es posible, hasta lograr que se sienta identificado con él o que lo repudie. Jamás dejarlo indiferente.
Crear un personaje y hacerlo tal como queremos es un poco ser dios: es una dama, tiene una falda amarilla, sus pantorrillas son de campeonato, su cara es la de una mujer que lleva una hora esperando un taxi. Es abogada. Es lesbiana. Le gusta el vodka. No, mejor el whisky. No, que sea el ajenjo.
Un mal personaje no engancha. Sus acciones son predecibles, sus diálogos aburridos y terminan en el cementerio de la literatura antes de tiempo, cuando el exigente lector cierra sus páginas para siempre.
Uno de los personajes más perfectamente construidos en las últimas décadas es Igantius Reilly de La conjura de los necios, obra de John Kennedy Toole. Un ser odioso, repugnante, engreído y, sin embargo, encantador. No es fácil encontrarse con personajes tan horrorosamente creíbles como éste, con las mejillas gordas y rojizas y un hedor que casi atraviesa el umbral ficción-realidad. Pero es a lo que todo escritor decente aspira: hallar pedacitos de su personaje entre la gente común que camina a su lado.
Así que yo seguí caminando hasta el parque, con los ojos bien abiertos, por si alguno de ésos que paseaban al perro o se besaban con su novia o trotaban, de pronto se convertía en el personaje místico que llevo tantos años buscando.

65x65.jpg)

curarme-de-ti dijo
Quién sabe en qué momento más inoportuno (o lo contrario) puede aparecer tu personaje. Lleva los ojos bien abiertos, por si acaso, y no descartes a nadie antes de tiempo. Ay, si los lectores no fuéramos tan exigentes... Suerte en la búsqueda! Lindo domingo. 1 Besiño
18 Mayo 2008 | 09:51 AM