Rock es lo que necesita tu hermanito
A mí me gusta el rock desde muy chico gracias -en gran medida- a la más fresa de mis hermanas. Yo no soy de esos que se enamoraron del rock porque sus papás escuchaban a los Beatles o sus hermanos grandes lo llevaban a conciertos (el único concierto al que me llevaron fue al de Michael Jackson, y pues muy rockero que digamos, no es). A mí lo que me atrapó fue la actitud.
Sí, la actitud de mi hermana Paty a principios de los noventa, cuando ella escuchaba Guns N' Roses, The Cure, Metallica, U2 o Depeche Mode. Puras joyitas de la época. Y es que en ese entonces la moda era que los hombres tuvieran el cabello largo y que los jeans estuvieran rotísimos. Y Paty se llevaba con pura gente así. Y eso, al Pedrito de 8 años le parecía muy cool.
Conforme pasaron los noventas, las modas fueron cambiando, lógicamente. Y Paty con ellas. De pronto mi hermana ya no escuchaba a esas bandas, ni dio el salto natural a la nueva escena rockera con los Smashing Pumpkins, Placebo o Radiohead. Ella más bien ya escuchaba a Kabah, Enrique Iglesias y Fey. ¡Buu para ella! Jaja.
Pero aquí es justo cuando a Pedrito le empezó a salir vello donde antes no lo tenía y el cuerpo se le desproporcionó terriblemente, así que también era el momento en el que comenzaría a escuchar la música que él quisiera. Y, ¿qué hizo Pedrito? Pues pedirle sus cassettes a Paty.
Aquí quiero hacer un paréntesis, porque mientras escribía esto me di cuenta de que la gente de mi edad pertenece a un grupo muy pequeño de personas que, cuando fueron adolescentes (o sea, entre los 14 y 20 años de edad), utilizaron cassettes, posteriormente CD's y finalmente Mp3. Pero bueno, eso sólo fue un dato cultural, ahora sigo en lo que estaba.
Una vez que Pedrito-casi-Pedro tuvo los cassettes de su hermana, empezó el proceso de selección. Sí, en ese tiempo hubieron muchos tropiezos: llegué a cantar "Experiencia religiosa" o alguna estupidez de Jon Secada, y aunque no sabía qué, yo me daba cuenta de que había algo que andaba mal en todo eso. Así que pronto, afortunadamente, mi distribuidora oficial de música comenzó a pasarme los cassettes con sus rolas favoritas de Guns. ¡Gracias!, retiro el buu de allí arriba.
De Guns N' Roses fue muy fácil dar el paso a Metallica y de ahí a Nirvana y de ahí a Radiohead y de ahí... bueno, ahí sigo. Pero lo importante aquí es que de no haber sido por esos cassettes, tal vez ahorita estaría tarareando alguna babosada de Reik o Sin Bandera.
Así pues, la moraleja es: tengan cuidado con lo que contiene el iPod que le prestan a sus hermanitos, porque el Rock Band solito no va a poder guiar sus almas hacia el buen camino.

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Ramsés .... dijo
Pues welcome, cuantos mas aficionados al rock haya por aquí, mejor.
Salud.
2 Abril 2009 | 10:36 PM