Hace una semana Contraflujo cumplió dos años de vida y, aunque me percaté de ello, hasta hoy he tenido las ganas de escribir algo al respecto.
Dos años apenas y, sin embargo, muchísimos sentimientos, impresiones, intentos fallidos y relatos. Hace un año teníamos a la versión más deprimente de Pedro escribiendo sobre el primer aniversario, dejando a un lado las buenas formas literarias para cederle la palabra a las pasiones en su estado más puro. Aprendí todo lo que pude de ese Pedro, pero después lo hice bolita y lo tiré a la basura. Y luego lo llevé a los contenedores y me cercioré de que se lo llevara el camión muy lejos.
En estos 12 meses no publiqué un solo cuento en el blog. Primera vez que me ocurre en cinco años de bloguear. Pero sí hice muchos poemas, como premio de consolación. Algunos todavía me gustan, otros la verdad ya entraron en la inevitable categoría de "me dan pena ajena". Pero bueno, en su momento algún significado tendrían.
Hace un año, les pregunté qué secciones les gustaban más, ganando de forma arolladora la sección de "Fotos de la semana" y... ¡ups!, sólo la atendí una vez en las 52 oportunidades que tuve de hacerlo y... ¡ups!, quedó medio chafita, encima de todo. ¿Eso qué nos enseña? Dos cosas, creo yo: 1.Que este no es un blog que desee ser muy popular y 2.Que finalmente voy a hacer en él lo que me dé la gana aunque, claro, siempre esperando que hayan al menos un par de almas perdidas por ahí disfrutando de lo que hago.
Por otra parte, Contraflujo cuenta ya con la interesantísima cantidad de 57,635 visitas, es decir, casi se duplicó el número de visitas en relación a su primer año de existencia... y eso que no hablé de la influenza.
Este año, además, probé varias cosas como, por ejemplo, que no sé dibujar figura humana, pero que en figura gatuna no estoy tan mal; o que soy fan de The Matrix y de Radiohead; o que puedo pasar varios meses metido en un espumoso bloqueo de escritor (entre el 19 de septiembre y el 25 de diciembre no escribí ni una letra).
También me di cuenta de que tanto poema seguramente ahuyentó a quienes visitaban este blog por sus contenidos musicales -antes bastante recurrentes y, a últimas fechas, demasiado olvidados-. Vaya, que ya ni siquiera me dejan mentadas de madre por hablar mal de Axl Rose o Robert Plant. A esos fans rockeritos les digo: tengan paciencia, que ya regresarán las siempre puntuales y atinadas observaciones musicales de un servidor, ja.
Ah claro, lo olvidaba. Ya me leen en 13 países más, llegando a un total de 106, aunque seguramente llegan aquí por error. Y sí, les seguiré debiendo esas chelas prometidas a todos, incluídos los neocaledonios y bruneidarussalameños*.
Así pues, finaliza este insulso recuento de aniversario, confiando en que pueda seguir escribiendo por aquí mucho tiempo más. Gracias, generosos lectores, por compartir su valioso tiempo conmigo.

*Para entender ese mal chiste es necesario haber leído la entrada del primer aniversario.