D. L.
Desnúdate lento
para que la luz no me ciegue
cuando caiga tu falda
y quede tu sexo expuesto,
húmedo y salado,
como un sol hundido en el océano.
29 Septiembre 2009
Desnúdate lento
para que la luz no me ciegue
cuando caiga tu falda
y quede tu sexo expuesto,
húmedo y salado,
como un sol hundido en el océano.
Pedro, no responde comentarios
intuyo que sigues persiguiendo musas, trasnochando los recuerdo... que interesante maestro, aun no duermes, y sigues viviendo de prisa por miedo a que el dia te alcance... que interesante reaccion ante tal situacion, admirable y en parte envidiable, atesorare un recuerdo de estas letras auqneu quizas ya lo sepas, buen dia y buen fin de semana, un abrazo. nos veremos por ahi algun dia intercambiando saludos por el centro de la ciudad...
Ud. es un excelente escritor, señor Pedro. Desde Espacioadentro no le leía algo tan precioso ni tan breve. Parece una pintura.
@Rosana: es que casi nunca contesto comentarios porque en mi pequeño cerebro no concibo la idea de que alguien regrese a leer lo ya leído... grave error de mi parte, por lo visto.
Prometo empezar a contestar comentarios Rosana, gracias por tu tiempo.
pues si Pedro
aunque paresca raro , muchas personas vuelven al blog a ver si hay una respuesta
gracias a ti por tus letras
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Rosana dijo
en cinco lineas , has dejado Pedro , un sensual y sutil relato
29 Septiembre 2009 | 07:54 PM